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El día perfecto bajo en carbohidratos, de forma inteligente

Del desayuno a la cena: así puedes organizar un día completo bajo en carbohidratos, con un montón de ideas de nuestra cocina inteligente de recetas.

El día perfecto bajo en carbohidratos, de forma inteligente
Foto: Mein-Ernährungsberater / eigen

Hoy te enseñamos cómo organizar un día perfecto bajo en carbohidratos, ¡de la forma más sencilla e inteligente!

La idea es la siguiente: en lugar de apostar por carbohidratos de absorción rápida como los cereales, la patata, la pasta, el arroz o el azúcar, eliges alimentos con una alta densidad de nutrientes, como las verduras y los alimentos ricos en proteína. La fruta también aporta muy buenos nutrientes, aunque conviene no abusar de las variedades con más fructosa.

El desayuno inteligente

El desayuno es una comida importante. Con un desayuno equilibrado, tu cuerpo recibe la energía que necesita para arrancar el día y puede reponer lo que ha ido gastando durante la noche.

Un batido es una forma rápida y ligera de empezar el día, sobre todo si por las mañanas no te apetece comer mucho. Prueba, por ejemplo, el lassi de mango, ¡está buenísimo! El desayuno de yogur y requesón, por su parte, aporta bastantes vitaminas, una buena dosis de proteína y una fuente de omega-3.

Si prefieres un desayuno salado, los huevos revueltos con champiñones son una gran alternativa al embutido y al queso. Además, los puedes variar fácilmente según tus gustos y tu creatividad del momento.

El almuerzo inteligente

A la hora de comer, a muchas personas les resulta más fácil comer de forma equilibrada, ya sea en el comedor de la oficina, en casa o con la fiambrera que te llevas al trabajo. Al mediodía tu cuerpo suele tolerar mejor la ración más grande del día, así que una ensalada generosa es una gran opción.

El filete de salmón sobre ensalada lo puedes preparar tranquilamente en casa y calentarlo para comer. O bien preparas la ensalada por la mañana o la noche anterior y la guardas en un táper. Eso sí, es importante llevar el aliño en un recipiente aparte y añadirlo justo antes de comer. Una ensalada se puede enriquecer rápidamente con pescado ahumado, queso de oveja, tiras de pechuga de pavo frías, huevo cocido o frutos secos.

Las tortitas de zanahoria y calabacín con requesón a las finas hierbas son una opción estupenda para un almuerzo rápido pero caliente. Además, se preparan con antelación sin problema y también están ricas frías. Las verduras al horno con feta también son muy fáciles de hacer, sin pasarte horas en la cocina, y resultan muy sabrosas y saciantes.

El tentempié inteligente

Para esos momentos de hambre entre horas: los tentempiés deberían ser ligeros y ricos en proteína, así no te sientan pesados y te mantienen saciado durante más tiempo.

Un batido de bayas es una opción estupenda que puedes preparar con antelación. Los huevos duros también son rápidos y fáciles de llevar contigo. En casa siempre tengo huevos cocidos a mano en la nevera, y los acompaño con una pasta de pescado, un poco de salsa remoulade o simplemente unas escamas de sal.

Las verduras crudas con una salsita no solo son perfectas como aperitivo por la tarde-noche, sino también a media tarde con un café o cuando tienes visita con niños. Usa lo que más te guste: zanahoria, pepino, rábano, pimiento, colirrábano o rabanitos. Como salsa puedes preparar, por ejemplo, crema de feta, hummus o crema de aguacate.

La cena inteligente

Con la cena, procura no comer demasiado tarde. Y si al final se te hace más tarde de lo previsto, opta por algo ligero. Por la noche la digestión funciona más despacio, así que las verduras crudas pueden sentar más pesadas que durante el día.

Las sopas, como una crema de calabaza o un curry rojo de espárragos, son una gran opción. Un plato caliente resulta agradable y ligero para la noche. La dorada al horno también es perfecta para una cena tranquila e inteligente. Y quienes prefieren la carne también tienen su hueco: prueba el gratinado de carne picada con calabacín.

No te olvides de beber

Un día perfecto bajo en carbohidratos, ¡así de sencillo! Junto con todas estas recetas, recuerda beber suficiente líquido y evitar las bebidas azucaradas. Lo ideal es apostar por agua, infusiones y café solo.

Te deseamos un buen provecho con tu día perfecto. El equipo de eatmondo.

Preguntas frecuentes

¿Qué desayunar si quiero comer bajo en carbohidratos?

Un batido como el lassi de mango, un desayuno de yogur con requesón o unos huevos revueltos con champiñones. Los tres prescinden del pan y del muesli clásico.

¿Qué tentempiés encajan en un día bajo en carbohidratos?

Snacks ligeros y ricos en proteína: un batido de bayas, huevos duros o verduras crudas como zanahoria, pepino y colirrábano acompañadas de una salsa como crema de feta, hummus o crema de aguacate.

¿Qué cenar si quiero comer bajo en carbohidratos?

Por la noche van bien los platos calientes y ligeros, como una crema de calabaza, un curry rojo de espárragos, dorada al horno o un gratinado de carne picada con calabacín. Mejor evitar cenar demasiado tarde.

¿Qué bebidas encajan en este tipo de alimentación?

Lo mejor es agua, infusiones y café solo. Conviene evitar las bebidas azucaradas y asegurarte de beber suficiente líquido a lo largo del día.

Aviso: este artículo tiene fines meramente informativos. No constituye asesoramiento médico y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de médicos o profesionales de la nutrición cualificados. Ante cualquier problema de salud, consulta a tu médico.