Beber agua
Guía sobre los hábitos de hidratación. Para el cuerpo humano, beber agua juega un papel central. Pero qué beneficios tiene, qué tipo de agua es la más adecuada y qué cantidad es la óptima depende de muchos factores. Aquí tienes la información más importante sobre sus ventajas:
Beber agua es uno de los hábitos más sencillos y con más impacto para tu salud. Pero qué beneficios tiene hacerlo con regularidad, qué tipo de agua es la mejor opción y cuánta necesitas cada día depende de varios factores. Aquí encontrarás la información más importante sobre tus hábitos de hidratación.
Por qué beber agua es bueno para ti
La hidratación es imprescindible para vivir. Numerosos estudios científicos respaldan sus efectos positivos en el organismo. Entre ellos se encuentran:
- Mejora del aspecto de la piel
- Estabilización de la circulación
- Activación del metabolismo
- Regulación de la temperatura corporal
- Favorece la circulación sanguínea
Nuestro cuerpo está compuesto por aproximadamente un 70 % de líquido. Al sudar, respirar y eliminar, perdemos a diario una cantidad considerable. Por eso es tan importante compensar esa pérdida de forma regular. En resumen: beber agua sienta bien.
¿A qué sabe realmente el agua?
La respuesta más habitual es: «A nada». Pero no es del todo cierto. Quien tiene un sentido del gusto desarrollado nota diferencias claras. Los motivos son el origen, el contenido mineral y la intensidad del gas. El agua mineral con un alto contenido en sodio o magnesio, por ejemplo, tiene un ligero sabor agridulce. Además, lo que acabamos de comer o beber también influye en cómo la percibimos.
Si el agua sola se te hace aburrida, puedes darle un toque diferente muy fácilmente. Encontrarás ideas en nuestra receta de agua con sabor.
Por qué la falta de agua puede ser peligrosa
En el peor de los casos, la falta de líquido puede provocar daños serios en el organismo. Empeora la fluidez de la sangre, los riñones no pueden eliminar suficientes sustancias de desecho, y el cerebro y los músculos no reciben el oxígeno y los nutrientes que necesitan. Las consecuencias: falta de energía, cansancio, dificultad para concentrarse e incluso un aumento de peso no deseado. En casos graves, la deshidratación puede estar detrás de problemas renales y circulatorios. Beber con regularidad y de forma consciente no es, por tanto, un detalle menor.
¿Qué agua es la más recomendable?
La oferta en el supermercado es enorme: agua mineromedicinal, de mesa, mineral, de manantial, en versiones con gas, con gas ligero o sin gas, embotellada en plástico, vidrio o cartón. Pero no hay motivo para agobiarse.
El agua del grifo es, en general, segura, muy económica y está siempre disponible. El agua mineral embotellada, por su parte, tiene la ventaja de un mayor contenido en minerales. Puedes consultar el análisis exacto en la etiqueta de cada botella. La indicación «con calcio», por ejemplo, significa que contiene una cantidad determinada de este mineral, algo especialmente interesante para personas con intolerancia a la lactosa, que obtienen menos calcio a través de los lácteos.
El gas, así como los aromatizantes y azúcares añadidos, tienen que ser metabolizados por el cuerpo. El gas, además, puede contribuir a la acidez. Si tienes alguna enfermedad cardíaca o renal, conviene que consultes con tu médico la cantidad y el tipo de agua más adecuados para ti. Por cierto: minerales como el magnesio también juegan un papel importante en tu alimentación en general.
5 datos sobre el hábito de beber agua
1. Tipo de envase
A la hora de comprar, las botellas de vidrio son la mejor opción. El plástico puede contener sustancias como compuestos con efecto hormonal o plastificantes. Además, con el vidrio contribuyes a cuidar el medioambiente.
2. Sensación de sed
Con el estrés y el trabajo concentrado, la sensación de sed suele quedar en segundo plano. Algunas personas, simplemente, se olvidan de beber. Un consejo práctico: prepara tu ración de agua del día por la mañana y déjala a la vista.
3. Hábitos de hidratación
Beber agua ayuda a sentirse saciado, activa el metabolismo y favorece la digestión. Se recomienda tomar un vaso de agua unos 30 minutos antes y una hora después de comer. En una alimentación equilibrada, beber agua tiene tanta importancia como la elección de los alimentos.
4. Cantidad recomendada
Una buena regla general para tus necesidades diarias de líquido: se recomiendan unos 30 ml de agua por kilo de peso corporal, lo que en un adulto equivale aproximadamente a 8 vasos al día. En caso de determinadas enfermedades, dietas, deporte o mucho calor, esta necesidad aumenta.
5. Trucos para beber más
Si de verdad te cuesta beber lo suficiente, puedes complementar tu ingesta de líquido con alimentos ricos en agua, como el melón y el pepino, o con platos como las sopas. Además, dale variedad a tus bebidas y evita en la medida de lo posible las bebidas azucaradas. Si quieres saber más sobre por qué esto tiene sentido, échale un vistazo a nuestro artículo sobre reducir el azúcar.
El agua sigue siendo la bebida de moda número uno
En España hay decenas de manantiales que ofrecen cientos de aguas minerales diferentes, además de distintas aguas mineromedicinales. Y cada año llegan nuevas variedades al mercado. No es fácil orientarse entre tanta oferta. Un asesoramiento nutricional personalizado puede ayudarte a encontrar el agua y la cantidad más adecuadas para tu situación particular.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta agua debo beber al día?
Una regla general habitual es 30 ml de agua por kilo de peso corporal al día, lo que para la mayoría de adultos equivale a unos 2-2,5 litros. Con ejercicio, calor o ciertas condiciones de salud, la necesidad aumenta.
¿Qué pasa si bebo poca agua?
La falta de líquido puede provocar cansancio, dificultad para concentrarte y falta de energía. En casos graves puede estar relacionada con problemas renales y circulatorios.
¿Es el agua del grifo tan buena como el agua mineral?
El agua del grifo en España es segura, saludable y económica. El agua mineral embotellada puede tener un mayor contenido en minerales, lo que puede resultar beneficioso según tus necesidades.
¿Por qué el agua sabe a veces amarga o dulzona?
Depende de su contenido mineral. El agua con mucho sodio o magnesio tiene un ligero sabor agridulce. El origen y el nivel de gas también influyen en el sabor.
Aviso: este artículo tiene fines meramente informativos. No constituye asesoramiento médico y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de médicos o profesionales de la nutrición cualificados. Ante cualquier problema de salud, consulta a tu médico.