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Fundamentos

Magnesio: función, necesidades diarias y mejores fuentes

El magnesio interviene en más de 300 procesos metabólicos y es clave para músculos, nervios y huesos. Descubre su función, cuánto necesitas al día y las mejores fuentes alimentarias.

Magnesio: función, necesidades diarias y mejores fuentes
Foto: ready made / pexels

El magnesio es uno de los minerales más importantes para el cuerpo humano, aunque a menudo se le resta importancia en el día a día. Este mineral participa en más de 300 reacciones enzimáticas, contribuye al buen funcionamiento de los músculos, del sistema nervioso y del metabolismo energético, y ayuda a mantener los huesos en buen estado. Aun así, muchas personas no llegan a cubrir de forma constante sus necesidades diarias solo con la alimentación. En esta guía te contamos cómo actúa el magnesio en el organismo, cuánto necesitas cada día y con qué alimentos puedes cubrir tus necesidades de la forma más sencilla.

Qué hace el magnesio en tu cuerpo

El magnesio es un mineral esencial, es decir, el cuerpo no puede producirlo por sí mismo y depende por completo de que lo incorpores a través de la alimentación. Alrededor del 60 % del magnesio total del cuerpo se encuentra en los huesos, cerca del 38 % en los músculos y los órganos, y solo un 2 % aproximadamente circula en la sangre.

Sus funciones principales, de un vistazo:

  • Músculos y nervios: el magnesio regula la excitabilidad de las células musculares y nerviosas. Actúa como el contrapunto natural del calcio y favorece una relajación ordenada de los músculos tras la contracción.
  • Metabolismo energético: este mineral es imprescindible para producir ATP, la «moneda energética» universal de las células. Sin suficiente magnesio, la obtención de energía se vuelve menos eficiente.
  • Síntesis de proteínas y división celular: el magnesio es necesario para fabricar proteínas y para la replicación del ADN, algo especialmente relevante en las etapas de crecimiento.
  • Huesos y dientes: junto con el calcio y la vitamina D, el magnesio contribuye a la densidad ósea y ayuda a mantener unos dientes sanos.
  • Glucosa y presión arterial: un aporte adecuado de magnesio puede favorecer un metabolismo normal de la insulina y una tensión arterial saludable.
Foto gratuita de farmacia y producto farmacéutico
Foto: Beelith USA / pexels

Necesidades diarias: ¿cuánto magnesio necesitas?

Las recomendaciones nutricionales europeas establecen estos valores orientativos para la ingesta diaria de magnesio:

  • Mujeres a partir de 25 años: 300 mg al día
  • Hombres a partir de 25 años: 350 mg al día
  • Embarazo: 310 mg al día
  • Lactancia: 390 mg al día
  • Adolescentes (15 a 18 años): 350 mg (chicas) o 400 mg (chicos) al día

Estos valores son orientativos para adultos sanos con una actividad física normal. En determinadas situaciones las necesidades pueden ser mayores: el deporte intenso, la sudoración abundante, el estrés prolongado, ciertos trastornos digestivos o el uso habitual de algunos medicamentos, como los diuréticos, pueden aumentar la pérdida de magnesio. El consumo excesivo de alcohol también se considera un factor de riesgo para el déficit de magnesio.

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Foto: Beelith USA / pexels

Las mejores fuentes de magnesio en la alimentación

El magnesio está presente en muchísimos alimentos, aunque se concentra sobre todo en los productos de origen vegetal. Si comes de forma variada e incluyes con regularidad los siguientes grupos de alimentos, normalmente puedes cubrir tus necesidades sin dificultad.

Los frutos secos y las semillas están entre las fuentes más ricas que existen:

  • Semillas de calabaza: unos 530 mg por 100 g
  • Semillas de girasol: unos 420 mg por 100 g
  • Semillas de lino: unos 350 mg por 100 g
  • Almendras: unos 270 mg por 100 g
  • Anacardos: unos 270 mg por 100 g

Las legumbres también son muy recomendables:

  • Alubias blancas (cocidas): unos 60 mg por 100 g
  • Lentejas (cocidas): unos 35 mg por 100 g
  • Garbanzos (cocidos): unos 45 mg por 100 g

Los cereales integrales destacan claramente frente a los refinados, ya que el magnesio se concentra sobre todo en la capa externa del grano. Los copos de avena integral aportan unos 140 mg por 100 g, y el pan integral, entre 60 y 80 mg.

Las verduras de hoja verde, como las espinacas, las acelgas o el kale, contienen clorofila, cuya molécula tiene el magnesio como átomo central, y además aportan otros micronutrientes valiosos.

El chocolate negro (a partir del 70 % de cacao) aporta unos 200 mg de magnesio por 100 g, aunque también es calórico, así que conviene disfrutarlo con moderación.

Ensalada mixta con rúcula, alimentación vegetal
Foto: adrian vieriu / pexels

Déficit de magnesio: señales y grupos de riesgo

Un déficit leve de magnesio suele pasar desapercibido durante mucho tiempo. Algunas señales más evidentes pueden ser:

  • calambres musculares, sobre todo en las pantorrillas
  • temblores musculares o parpadeo involuntario de los párpados
  • cansancio y agotamiento persistentes
  • problemas de concentración e inquietud interior
  • dolores de cabeza
  • palpitaciones o ritmo cardíaco irregular (en casos de déficit más marcado)

Entre los grupos que conviene que presten especial atención a un aporte adecuado están:

  • deportistas de alto nivel y personas con entrenamientos intensos
  • embarazadas y mujeres en periodo de lactancia
  • personas mayores, ya que la absorción intestinal disminuye con la edad
  • personas con diabetes tipo 2 o trastornos digestivos crónicos
  • quienes toman de forma continuada antiácidos (inhibidores de la bomba de protones)

Si sospechas que puedes tener un déficit, lo mejor es que un médico revise tus niveles de magnesio en sangre y, si procede, te recomiende una suplementación específica.

Magnesio en complementos alimenticios: ¿cuándo tiene sentido?

Como norma general, una alimentación equilibrada y completa es la mejor forma de cubrir las necesidades de magnesio. Aun así, los complementos alimenticios pueden ser útiles cuando no se consigue un aporte suficiente a través de la dieta de forma continuada, cuando existe un déficit diagnosticado por un profesional médico, o cuando las necesidades aumentan de forma puntual, por ejemplo, en fases de entrenamiento intenso.

Si vas a comprar un suplemento de magnesio, fíjate en el tipo de compuesto. Estas formas orgánicas se absorben bien:

  • Citrato de magnesio: bien tolerado y de rápida disponibilidad, adecuado para el uso diario.
  • Glicinato de magnesio (bisglicinato): especialmente suave para el estómago, recomendado si tienes el sistema digestivo sensible.
  • Malato de magnesio: buena biodisponibilidad, se usa a menudo en suplementos deportivos.

El óxido de magnesio, en cambio, se absorbe peor, aunque sigue siendo habitual en productos económicos. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la dosis diaria tolerable de magnesio procedente de complementos es de 250 mg adicionales a los que ya obtienes con la alimentación. Dosis puntuales más altas pueden provocar heces blandas o diarrea. Si vas a tomarlo de forma prolongada, es recomendable consultarlo antes con un profesional sanitario.

Consejos para el día a día: cubre tus necesidades sin complicarte

Con unos pocos hábitos sencillos puedes mejorar bastante tu aporte de magnesio sin cambiar por completo tu forma de comer:

  1. Mejora el desayuno: cambia los cereales refinados por copos de avena integral y añade a tu porridge un puñado de semillas de calabaza o de girasol.
  2. Frutos secos como snack: una pequeña ración de almendras o anacardos (unos 30 g) a media tarde aporta unos 80 mg de magnesio y, de paso, te ayuda a controlar el hambre.
  3. Incluye legumbres con regularidad: dos o tres raciones de lentejas, alubias o garbanzos a la semana marcan una diferencia notable.
  4. Elige bien el agua mineral: las aguas minerales con más de 100 mg de magnesio por litro pueden contribuir a tu aporte diario. Encontrarás este dato en la etiqueta.
  5. Apuesta por lo integral: elige siempre la versión integral del pan, la pasta y el arroz.
  6. Disfruta del chocolate negro: una o dos onzas de chocolate negro con alto contenido en cacao son una forma sabrosa de sumar magnesio entre horas.

Un menú bien planificado que incluya estos alimentos con regularidad suele ser suficiente para cubrir sin problema las necesidades diarias de entre 300 y 350 mg, sin necesidad de recurrir a un suplemento.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tomar demasiado magnesio a través de la alimentación?

A través de alimentos naturales, un exceso es prácticamente imposible, ya que el intestino no absorbe el magnesio sobrante. El riesgo existe solo con dosis muy altas procedentes de complementos o medicamentos. Los síntomas típicos de un exceso por suplementos son diarrea, náuseas y dolor abdominal.

¿El magnesio ayuda realmente con los calambres musculares?

Los calambres musculares tienen muchas causas posibles. Si existe un déficit real de magnesio, mejorar el aporte puede ayudar a reducirlos. Sin embargo, en personas con niveles adecuados, los estudios no muestran un efecto claro. La falta de líquidos, el sobreesfuerzo o un déficit de potasio también suelen influir.

¿Cuál es el mejor momento para tomar magnesio?

El magnesio de los alimentos se absorbe bien acompañado de una comida. En el caso de los complementos, muchos expertos recomiendan tomarlos por la noche, ya que el magnesio favorece la relajación muscular y puede contribuir a un mejor descanso. En cualquier caso, la constancia es más importante que la hora exacta.

¿El café dificulta la absorción de magnesio?

La cafeína puede aumentar ligeramente la eliminación de magnesio a través de los riñones. Con un consumo moderado, de dos a tres tazas al día, este efecto es pequeño y apenas relevante en personas sanas con una dieta equilibrada. Si tomas mucho café, conviene prestar más atención a los alimentos ricos en magnesio.

¿Cómo sé si un agua mineral es rica en magnesio?

El contenido de magnesio aparece en la etiqueta, en el apartado de composición o mineralización. Se considera que un agua es rica en magnesio a partir de 100 mg por litro. Algunas marcas conocidas en España, como Vichy Catalán, destacan por su alto contenido mineral. Merece la pena comparar etiquetas, ya que los valores varían bastante de una marca a otra.

Aviso: este artículo tiene fines meramente informativos. No constituye asesoramiento médico y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de médicos o profesionales de la nutrición cualificados. Ante cualquier problema de salud, consulta a tu médico.